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La obsolescencia programada, cosas que deberíamos considerar.

Paraxo Garcia Arquitecto
Nov 07, 2013
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Qué es la obsolescencia programada, consecuencias de la obsolescencia programada.

La obsolescencia programada, cosas que deberíamos considerar. La obsolescencia es un concepto que se refiere al desuso de alguna cosa, es decir, cuando algo se vuelve obsoleto y se deja de utilizar.


Qué es la obsolescencia programada, consecuencias de la obsolescencia programada.

El termino de obsolescencia programada añade la posibilidad de controlar cuando un objeto quedará obsoleto y por lo tanto se tendrá que dejar de usar.

El origen de este concepto (obsolescencia programada) se remonta a 1932, cuando Bernand London propuso obligar de alguna forma a la sociedad a consumir más. Fue en 1954, cuando Brooks Stevens, un diseñador industrial popularizó el termino.

La obsolescencia programada, cosas que deberíamos considerar

La obsolescencia programada en un táctica que se refiere a las estrategias que emplean algunos sectores industriales para conseguir aumentar la venta de sus productos. Para ello diseñan mecanismos que hacen que muchos de los bienes que compramos actualmente tengan una fecha de caducidad determinada, llegando incluso a programar algunas partes de un equipo para que fallen de manera intencionada y así provocar el fallo en el funcionamiento del producto. Este tipo de tácticas se emplean sobretodo en la industria de las nuevas tecnologías: software, impresoras, ordenadores, electrodomésticos, etc…

La obsolescencia programada puede llegar a ser tan compleja como se pretenda, y en combinación con otras estrategias de mercado, busca multiplicar las ventas de cualquier producto y por tanto el beneficio de una empresa.

La obsolescencia programada tiene como principales consecuencias:

-Determinar y definir la vida útil de los productos.

-Aumentar la producción de un producto y por lo tanto las ventas y beneficios de una empresa.

-Aumento del consumo de materias primas

-Aumento del consumo doméstico de ciertos productos (televisiones, ordenadores, etc…) que cada día duran menos.

-La obsolescencia programada contribuye a crear una sociedad de consumo basada en usar los productos durante un corto periodo de tiempo y luego tirarlos a la basura.

-Una de las consecuencias de la obsolescencia programada es que al deteriorarse los productos más rápidamente, se crea la falsa sensación de que lo viejo es negativo y lo nuevo es positivo y mejor.

-La obsolescencia programada ayuda a acrecentar la necesidad en las personas de tener que adquirir siempre el último producto lanzado al mercado.

-La economía de barrio, la tradicional economía basada en la producción artesanal, incluido los oficios que se encargaban de mantener y reparar cualquier objeto (desde los medievales herreros que cuidaban de las herraduras de los caballos a los recientes técnicos que reparaban desde una radio a un televisor) desparecen y pierden su trabajo, ya que los productos actuales o no se pueden reparar o resulta demasiado caro hacerlo.

-La obsolescencia programada aumenta la cantidad de residuos a gestionar, ya que la mayoría de piezas producidas no pueden reciclarse y sólo sirven para un determinado objeto, que a su vez tiene una vida útil muy corta y rápidamente es sustituido por otro modelo que no puede aprovechar las antiguas piezas.

Las consecuencias objetivas que hemos mencionado son cuestionadas por las grandes compañías, que argumentan que sólo es posible el desarrollo y el bienestar de la sociedad a través del aumento del consumo, y la obsolescencia programada, es según ellas, una manera de promover este consumo.

Naturalmente, estos argumentos son ilógicos y sólo se sostienen a partir de la gran influencia que tiene las multinacionales en la manera de vivir de las personas. Los directivos de estas multinacionales se guían por un egoísmo individualista diluido en una especie de defensa de su empresa (de la que muchas veces no son más que simples empleados), luchando así por su propia supervivencia. Estos mismos directivos son los que una vez dejan sus puestos y se liberan de la presión de su trabajo y del dinero, critican y reconocen los grandes problemas y las nefastas consecuencias de seguir viviendo en un sistema tan absurdo. Porque cosas como la obsolescencia programada tienen graves consecuencias para la sociedad, a saber:

-Deterioro del medioambiente

-Destrucción de miles de puestos de trabajo que son sustituidos por otros de menor calidad.

-No aporta mejoras a la sociedad (que una impresora se rompa tras 10000 impresiones y haya que comprar otra parecida no aporta nada a nadie más que al empresario que las fabrica)

-Alimentar un sistema basado en el consumo infinito, aún a sabiendas de que los recursos son limitados y que este  modelo conlleva grandes crisis (cada vez más frecuentes y complicadas de entender y resolver)

Y estas son sólo algunas de las muchas consecuencias negativas de la obsolescencia programada, porque lo cierto es que aunque algunos sigan asegurando que el consumo es la base del crecimiento, cada día se muestra de manera más feroz una realidad que demuestra que los auténticos beneficiarios de este sistema son una minoría privilegiada.

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Paraxo Garcia
Arquitecto
Soy arquitecto y urbanista. Me encanta escribir sobre temas relacionados con la arquitectura, la ciudad y las cosas de la vida cotidiana

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