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Cómo dejé yo de fumar

Paraxo Garcia Arquitecto
Nov 01, 2013
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Experiencia personal de cómo dejé de fumar

Cómo dejé yo de fumar. Esta es la historia real de una persona que ha conseguido dejar de fumar, quizás te pueda servir como experiencia para que tu consigas dejarlo.


Experiencia personal de cómo dejé de fumar

Empecé a fumar con 18 años, y casi desde el principio fumaba 1 cajetilla de tabaco al día. Así me mantuve durante muchos años, sin tan siquiera plantearme dejarlo.

Ni el cuerpo me pedía abandonar ese vicio, ni mentalmente estaba concienciado, así que continué fumando durante 10 años casi de manera interrumpida. Salvo un intervalo de 40 días que pasé en el hospital, tras un accidente de tráfico, sin poder salir de la habitación.

Esos 40 días sin fumar son importantes porque recuerdo que no tuve ganas de un cigarro ni un solo día, al principio mi mente estaba en otro sitio (tras el accidente mi cuerpo estaba muy alterado y se olvidó de la nicotina) y luego, como no podía fumar dentro del hospital, no me quedó más remedio que aguantar. Lo importante es que no lo pasé mal y no sufrí el temido mono, lo cual me hizo pensar que era sencillo dejarlo.

Nada más salir del hospital, volví a fumar de inmediato, porque lo cierto es que nunca pensé en dejarlo, simplemente no podía fumar y no lo hice durante 40 días.

Pasaron otros 5 años, y cuando ya estaba adentrado en la treintena, empecé a plantearme el dejarlo. Es entonces cuando me regalaron un libro para dejar de fumar que no llegué a leer nunca. Simplemente tenía la intención de dejarlo algún día, pero no sabia cuándo.

Un buen día, tras una indigesta comida, sufrí una salmonella que me obligó a estar en cama dos días. No recuerdo haberlo pasado tan mal en toda mi vida y mi cuerpo se purificó sólo en menos de 48 horas, adelgacé bastantes kilos y parece que liberé todas las toxinas de mi interior, por que cuando pude levantarme no tenía ganas de fumar. Me dije a mi mismo que esa era la oportunidad que estaba esperando y decidí dejarlo de repente. Lo cierto es que no me costó nada, simplemente lo dejé. Al cabo de una semana compré pastillas de nicotina porque tenía pequeñas ganas de echarme un cigarro a la boca, pero no llegué a acabar la caja. Simplemente dejé de fumar y no me costo mucho trabajo.

Esta experiencia hizo que pensase que dejar de fumar no era tan difícil, y no volví a fumar un cigarrillo en 5 años. Hasta que un día, saliendo de fiesta con los amigos, pensé que fumarme un cigarro no era malo y sin darme cuenta, al cabo de unas semanas estaba fumando de nuevo. Sin embargo, en esta ocasión, no pasaba ni un día sin que mi conciencia me martilleara la cabeza. Me sentía fatal, había vuelto a caer en un vicio sin sentido y lo hice porque pensé que lo podía dejar cuando quisiera, que equivocado estaba.

Durante un año lo probé todo: pastillas, parches, cigarros de menta, etc…. No había manera, dejaba de fumar un día y al día siguiente volvía a caer en el vicio del tabaco. La verdad es que lo pasé muy mal, y durante todo este tiempo no se si era peor el daño físico del tabaco o el psicológico.

Hasta que un día por la mañana, tras un par de cigarros, me dió un ataque de tos impresionante, llegué a asustarme tanto que pensé de todo. Sin más, tiré la cajetilla de tabaco y no volví a fumar. Sin parches, ni libros, ni nada. Simplemente por miedo, aunque esta vez he de confesar que soy consciente del vicio y de lo difícil que es dejar de fumar, cada vez que huelo un cigarro lo paso mal y  de vez en cuando, sobretodo en días de fiesta, me fumo un cigarro, y cada vez que lo hago me entra un miedo atroz al pensar que volveré a caer y eso hace que sólo fume uno. Espero que dentro de un tiempo ni tan siquiera sea uno al mes.

Cómo dejé yo de fumar. Con mi experiencia, lo que quiero decirte es que dejar de fumar puede convertirse en una simple actitud mental, cualquier cosa puede ser la excusa perfecta y si tu cerebro dice que no puedes fumar, no tendrás mono, ni ganas, ni te acordarás del tabaco. Incluso lo podrás dejarlo definitivamente  en menos de una hora. Cuándo a mi me dió aquel ataque de tos, no volvía querer fumar en semanas y te aseguro que no tuve ni ganas de hacerlo de sólo pensar en lo mal que lo pasé con aquel ataque repentino de tos.

Espero que puedas dejar de fumar y que mi historia te haya servido de ayuda.

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Paraxo Garcia
Arquitecto
Soy arquitecto y urbanista. Me encanta escribir sobre temas relacionados con la arquitectura, la ciudad y las cosas de la vida cotidiana

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