Agrovoltaica, una forma de dar mayor valor al campo

La generación y uso de energías renovables se está imponiendo, lógicamente, al uso de combustibles fósiles. No es únicamente un tema de ecología o medio ambiente, es también un tema de economía. Cada vez quedan menos yacimientos de petróleo y gas por encontrar y explotar, y los nuevos se tienen que buscar en zonas muy remotas o con grandes dificultades de extracción, lo que aumenta su precio y, por ende, el precio de la energía que se genera con ellos. Esto afecta a las explotaciones agrícolas, que ven reducidos, aún más, sus resultados. Es ahí donde entra la agrovoltaica. Pero, ¿sabes qué es la agrovoltaica?

 

 

La subida de precios de los combustibles fósiles afecta a las explotaciones agrícolas, que ven reducidos, aún más, sus resultados. Es ahí donde entra la agrovoltaica. Pero, ¿sabes qué es la agrovoltaica?

El problema actual de la agricultura

Por desgracia, en el último siglo nos hemos acostumbrado a una agricultura extensiva que ha abusado de la industrialización del campo con desmesura. Ahora ya casi no sabemos cultivar nada si no es con grandes cantidades de abonos y fertilizantes químicos, cuyo consumo energético es enorme. Utilizamos grandes equipos agrícolas propulsados por gasoil, ya sean tractores, cosechadoras, secaderos de grano, etc.

Todo eso lleva aparejado la necesidad de grandes cantidades de energía que durante todo este tiempo la hemos generado con carbón, petróleo y gas. Hasta el punto en que se han extendido técnicas de eliminación de maleza con la quema de gas propano. Estas prácticas se adoptaron como económicas, sin tener en cuenta que nuestro campo, como país importador de petróleo y gas, sufre mucho con las variaciones de precio de estos combustibles.

IMAGEN: gas propano para eliminar maleza

 

Ante catástrofes naturales o conflictos internacionales, los precios de la energía suben en grandes niveles, lo que causa un gran daño económico a los agricultores. Ante esta inestabilidad, la fotovoltaica se está erigiendo como la gran aliada del campo.

¿En qué consiste la agrovoltaica y cómo ayuda al campo?

La agrovoltaica es la técnica por la que se combinan las dos actividades que conforman su nombre: la agricultura y la fotovoltaica. Muchas personas, al leer u oír hablar de esta nueva forma de energía combinada con las labores del campo la rechazan, argumentando que no es posible o viable. Preguntas cómo, ¿y por dónde pasa el tractor? ¿Las plantas no tendrán luz?, etc.

Lógicamente, han de coexistir las dos actividades y por eso debe estudiarse cuidadosamente el proyecto fotovoltaico en función del tipo de cultivo o actividad agropecuaria para instalar los paneles solares, de forma que no se perjudiquen mutuamente. De esta forma, la densidad de módulos fotovoltaicos será inferior en un modelo de agrovoltaica que en una huerta solar pensada para venta de electricidad.

Sin embargo, el objetivo de la agrovoltaica no es la venta de electricidad con fines comerciales, sino el autoconsumo de la propia explotación agrícola o ganadera. Este autoconsumo puede ser sin o con excedentes, e incluso acogido a compensación.

¿Es rentable la agrovoltaica?

La clave para que la agrovoltaica resulte beneficiosa es la correcta combinación del cultivo o actividad agrícola y/o ganadera con un diseño adecuado de la planta de autoconsumo fotovoltaico. Para demostrarlo, se han realizado diversos experimentos en los que se han evaluado los resultados de campos similares y con los mismos cuidados sobre el mismo tipo de cultivo, utilizando las parcelas únicamente para agricultura y fotovoltaica, y luego con una combinación de ambas.

Tras varios años de estudios y comprobaciones, se han obtenido resultados muy claros y beneficiosos para los agricultores y ganaderos. Así, se evaluó la producción agrícola y fotovoltaica por separado en dos parcelas similares, determinando que esa producción conformaba el 100% que se podría conseguir.

Al realizar la instalación de placas solares en ambas parcelas y tras un año, se evaluó la producción agrovoltaica de ambas parcelas, consiguiendo resultados menos eficientes por parcela. No obstante, ambas actividades habían compartido terreno, por lo que se disponía de dos parcelas con la misma configuración. Así, el resultado real fue que la producción total aumentaba, tanto en la parte agrícola como en la fotovoltaica

uso agrovoltaica 

Esos resultados que se obtuvieron no pueden considerarse fijos en todos los caos, puesto que dependerán de cada cultivo y las necesidades de espacio para la maquinaria que ya dispongamos. Por ello, los técnicos consultados por Hogarsense insisten en que es muy importante hacer un estudio previo para determinar el rendimiento que se conseguirá con la instalación de paneles solares. Evaluando el espacio que se necesita para los soportes de la estructura solar.

Este espacio se restará del disponible para el cultivo, y el agricultor o ganadero deberá evaluar si afectará en demasía a su actividad principal. Es entonces cuando se decide si es una inversión interesante o, por el contrario, se desecha la idea. Aunque todo ello depende de otros factores, como por ejemplo la reducción de evaporación y por ende la necesidad de agua de riego, la mejora de los cultivos al estar algo protegidos del sol durante el verano, etc. Estos aspectos son ventajas que nos aporta la agrovoltaica.

Ventajas de la agrovoltaica

La correcta combinación de ambas actividades asegura la supervivencia de muchas propiedades agrícolas y ganaderas, aportando muchas ventajas, de las que destacamos las siguientes:

  • Protección de los cultivos o ganado

Los paneles solares se instalan sobre una estructura fotovoltaica elevada, lo suficiente para permitir la actividad principal. Por ello, se conforma como un techo protector, que disminuye el impacto de los fenómenos meteorológicos sobre los cultivos o las ovejas. 

  • Producción eléctrica para autoconsumo

El agricultor produce la electricidad que necesita en su propia explotación, en los almacenes, para bombeo solar, para iluminación y calefacción de la granja, etc. De esta manera, reduce su factura eléctrica y energética, mejorando el rendimiento de la explotación agropecuaria.

  • Reducción de las necesidades de agua

Al disponer de un techo, aunque sea discontinuo, se minimiza el efecto del sol durante el verano, evitando una evaporación excesiva de agua del suelo. Esto hace que las plantas necesiten una menor cantidad de riego, que por lo general es gracias a la lluvia que, por otra parte, en verano suele ser muy escasa o nula.

  • Mejor alimentación de los animales

La protección que ofrecen los paneles solares se traduce en una sombra muy beneficiosa por dos motivos. Primero, ayuda a que las plantas estén protegidas creciendo en mejores condiciones que las que sufren los rigores del sol, algo que se aprovecha para alimentar de forma natural a las ovejas, en vez de con piensos o paja comprada. Segundo, en los días cálidos del verano, sirve además como zona de descanso al ganado.

IMAGEN: ovejas a la sombra de la fotovoltaica

 

Agrovoltaica, una forma de dar mayor valor al campo

La subida de precios de los combustibles fósiles afecta a las explotaciones agrícolas, que ven reducidos, aún más, sus resultados. Es ahí donde entra la agrovoltaica. Pero, ¿sabes qué es la agrovoltaica?