Por qué aparecen humedades en la fachada y cómo solucionarlas
Por qué aparecen humedades en la fachada y cómo identificarlas
Uno de los problemas más frecuentes en los edificios es la aparición de humedades y condensaciones en las fachadas. En principio, la presencia de humedad en el exterior no siempre debe generar alarma, siempre que no afecte a los sistemas constructivos, estructurales o que no llegue a filtrarse al interior del edificio.
Sin embargo, no siempre es sencillo determinar si una humedad es puntual o si puede convertirse en un problema grave. Para ello, es fundamental analizar correctamente su origen.

💧 Principales causas de las humedades en fachadas
1️⃣ Humedades provocadas por la lluvia
Este tipo de humedades aparece cuando el agua de lluvia empapa el cerramiento exterior. Dependiendo de la permeabilidad del material, la fachada absorberá mayor o menor cantidad de agua.
En fachadas correctamente ejecutadas, compuestas por varias capas y cámaras de aire, esta humedad no suele suponer un problema, ya que el agua se evapora en poco tiempo y no llega al interior del edificio.
2️⃣ Humedades que se filtran al interior
Estas humedades aparecen cuando la fachada está mal ejecutada o carece de un sistema adecuado de capas y cámaras. En estos casos, el agua puede atravesar el cerramiento y afectar a los revestimientos interiores.
Las consecuencias más habituales son el desprendimiento de yesos y pinturas, daños en instalaciones y la aparición de moho, lo que puede afectar directamente a la salubridad de los ocupantes.
Para evitar este problema, es fundamental actuar sobre la fachada, creando cámaras de aire o mejorando su estanqueidad. Cuando esto no es posible, una medida complementaria es aumentar la ventilación interior para reducir la humedad relativa del aire.
3️⃣ Humedades por capilaridad en la base de la fachada
Las humedades por capilaridad son las más peligrosas. Se producen cuando el terreno en contacto con la edificación no está correctamente drenado, provocando que el agua ascienda por los muros desde la base.

Este tipo de humedad puede afectar no solo a la estética de la fachada, sino también a la cimentación del edificio, convirtiéndose en un problema estructural grave.
Cuando la capilaridad se debe a un drenaje deficiente, el perímetro de la fachada permanece anegado de agua. En estos casos, la solución pasa por ejecutar un sistema de drenaje perimetral mediante zanjas rellenas de grava y tubos drenantes conectados a la red de saneamiento.
Si la humedad procede únicamente de la capa superficial del terreno, el problema es menos grave. Basta con ejecutar una acera perimetral, proteger el arranque de la fachada o disponer una capa drenante que evite la absorción del agua.
📋 Tabla resumen: tipos de humedades en fachadas
| Tipo de humedad | Origen | Gravedad | Solución habitual |
|---|---|---|---|
| Lluvia | Absorción superficial del cerramiento | Baja | Evaporación natural, fachadas multicapa |
| Filtración al interior | Fachada mal ejecutada | Media–Alta | Cámaras de aire, mejora del cerramiento |
| Capilaridad | Terreno mal drenado | Alta | Drenaje perimetral, protección de la base |
Contenido revisado por el equipo editorial de Vilssa.











