Otra forma de hacer yogur, el kéfir.

Otra forma de hacer yogur, el kéfir. Estamos buscando una forma natural de hacer el yogur que sea lo más tradicional posible, aunque utilicemos una yogurtera en el proceso. En cualquier página web de cocina podrás encontrar recetas que te muestran como hacer un rico yogur natural de forma sencilla, eso si, en el 99% de los casos se emplea un yogur ya fermentado que probablemente sólo puedas encontrar en un supermercado.

Esto es así porque para hacer un yogur necesitamos que dos bacterias inicien el proceso de fermentación y estas bacterias las encontramos en los yogures ya fermentados(no es que no pudiésemos iniciar nosotros un cultivo de las mismas, sino que resulta demasiado complicado)

Probablemente te preguntes cómo hacían los yogures nuestras abuelas, en aquellos tiempos en los que no abundaban los supermercados y menos aún la gran oferta de productos lácteos como los yogures. Pues la respuesta es sencilla, hacían yogures de otro “tipo” y en cada región del planeta lo llamaban de una forma. En realidad el proceso es siempre el mismo y consiste en fermentar la leche consiguiendo de esta forma una reacción química que hace que consigamos un líquido más o menos denso que es lo que terminamos llamando yogur (y así puedes encontrar la leche presa, la cuajada, la leche agria, el yogur búlgaro, etc…) ¿Podemos considerar estos productos como yogures? No exactamente porque los procesos de fermentación no son siempre los mismos.

El yogur de búlgaros, cómo hacer yogur de búlgaros

Pero no nos enrollemos más. En nuestro intento de acercarnos a un “yogur” lo más artesanal posible, hoy hablamos del Kéfir o yogur de búlgaros.

cómo hacer yogur de kefir

Otra forma de hacer yogur, el kéfir o el yogur de búlgaros.

El yogur de búlgaros es un yogur donde la fermentación está en manos de unos microorganismos que se conocen comúnmente como Kéfir y que podemos encontrar en algunos herbolarios.

La ventaja del kéfir es que es muy fácil de obtener y crece muy rápidamente, por lo que aquellos que lo cultivan no tendrán problema en darte un poco.

Cómo hacemos el yogur de kéfir.

1-Lo primero es añadir una cucharada de kéfir en un recipiente de la yogurtera

2-Añadimos medio litro de leche pasteurizada a temperatura ambiente

3-Dejamos reposar durante 24 horas a 24 grados centígrados

4-Una vez transcurrido este tiempo colaremos los búlgaros y tendremos un yogur de consistencia líquida y con un sabor ligeramente ácido al que podremos añadir azúcar o frutas para dar sabor.

El kéfir no es exactamente un yogur, o por lo menos no el yogur que nosotros conocemos, podríamos decir que el yogur común es mucho más sencillo ya que en él sólo “trabajan” dos bacterias: Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus (Imágen) y
 Streptococcus salivarius subsp. thermophilus, mientras que el kéfir es una amalgama de levaduras y bacterias mucho más compleja.