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Lámparas de pared: características, usos y tipos de apliques

Características de las lámparas de pared o apliques

Las lámparas de pared, también conocidas como apliques de pared, son elementos de iluminación que se instalan directamente sobre los paramentos verticales. Suelen tener un tamaño reducido y no destacan por ofrecer una gran cantidad de luz, ya que su función principal no es la iluminación general, sino la iluminación puntual y decorativa.

No debe confundirse un aplique de pared con otros sistemas de iluminación empotrada, como las luminarias de suelo. Mientras que los apliques se utilizan para iluminar zonas concretas, las luminarias empotradas suelen emplearse para resaltar superficies completas, como fachadas de edificios o monumentos. Puedes encontrar más ideas en nuestra sección de iluminación decorativa.

¿Por qué usar una lámpara de pared?

Los apliques de pared se utilizan habitualmente en las siguientes situaciones:

1️⃣ Iluminar un punto concreto
Se emplean para destacar un elemento específico, como un cuadro, una vitrina o una pieza decorativa. En estos casos se utilizan lámparas pequeñas que focalizan la luz hacia un punto determinado.

Aplique de pared para iluminación puntual

2️⃣ Resaltar un paño completo de pared
En algunos casos se utilizan varios apliques para dar protagonismo a una pared concreta, por ejemplo cuando contiene una estantería, presenta un color diferente al resto o forma parte del diseño principal del espacio.

3️⃣ Iluminar zonas funcionales
En baños, aseos o vestidores, los apliques de pared se colocan para proporcionar luz directa en zonas muy concretas. Son habituales junto a espejos para tareas que requieren buena visibilidad, como afeitarse o maquillarse. Puedes ampliar esta información en nuestros artículos sobre iluminación para baños.

En la mayoría de los casos, los apliques no se utilizan para iluminar grandes espacios, sino como un recurso decorativo que aporta ambiente y estilo a la estancia. La excepción suelen ser los baños, donde sí es necesaria una iluminación más funcional.

Principales características de una lámpara de pared

1️⃣ Luz focalizada y controlada
Un aplique de pared suele ofrecer una luz muy dirigida hacia un punto concreto o una zona reducida. Normalmente no ilumina más de un metro cuadrado, por lo que es ideal para pasillos pequeños, lavabos, cuadros o estanterías.

Aplique de pared para baño

Lámpara de pared decorativa

2️⃣ Luz directa o difusa
Existen dos formas principales de iluminar con un aplique de pared: la luz focalizada, pensada para dirigir la iluminación hacia un objeto concreto, y la luz difusa, que se reparte suavemente para iluminar una pared, un pasillo o un vestidor. La elección dependerá del diseño del aplique y del efecto que se quiera conseguir.

3️⃣ Flujo luminoso medido en lúmenes
En este tipo de luminarias no se suele hablar de potencia en vatios, sino de lúmenes, que indican la cantidad real de luz emitida. Un aplique de pared suele ofrecer entre 100 y 200 lúmenes, suficiente para su función decorativa o puntual. Para entender mejor este concepto puedes consultar la definición de lúmenes.

Resumen de las lámparas de pared o apliques

Característica Lámparas de pared / Apliques
Ubicación Paredes o paramentos verticales
Función principal Iluminación puntual y decorativa
Tipo de luz Focalizada o difusa
Superficie iluminada Aproximadamente 1 m²
Flujo luminoso habitual Entre 100 y 200 lúmenes
Usos más comunes Cuadros, pasillos, baños, vitrinas, zonas decorativas

Contenido redactado por el equipo editorial de decoración.vilssa.

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Rafael Garcia

Arquitecto y urbanista Fundador de Vilssa.com, especializada en sostenibilidad y construcción

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