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Según OHL, la solución al problema económico de las autopistas pasa por hacer todas las autopistas de peaje.

Paraxo Garcia Arquitecto
Ene 22, 2015
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Por qué se quiere socializar las perdidas de las concesionarias de autopistas de peaje

Según OHL, la solución al problema económico de las autopistas pasa por hacer todas las autopistas de peaje.


Hay veces que nos dicen cosas que son tan extremas que no podemos asumirlas de una manera reflexiva. Es tal el impacto que nos produce una noticia que la llegamos a asumir como algo inevitable, como si no estuviese en nuestra mano poder evitarlo. Esto es lo que nos sucede con este anuncio por parte de la concesionaria OHL de autopistas que nos ofrece una “fantástica” solución para evitar la quiebra de las autopistas de peaje construidas de forma irresponsable por parte de nuestros queridos gestores políticos. Su solución es muy sencilla y pasa por cobrar peaje en todas las autovías para así incentivar que la gente utilice indistintamente tanto las que hasta hora eran gratuitas como las que son de peaje.

concesiones de autopistas de peaje


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Reflexionemos un poco acerca de los que implica esta solución por parte de OHL.

Según OHL, la solución al problema económico de las autopistas pasa por hacer todas las autopistas de peaje.

1-Muchas autopistas y autovías están ya amortizadas y su coste de mantenimiento se nutre de los impuestos actuales. No son deficitarias y tampoco pueden convertirse en una oportunidad de negocio privado.

2-Las autovías que son deficitarias lo son por una nefasta gestión desde su comienzo. Ya se sabía desde el principio que no eran un negocio viable y aún así los políticos decidieron invertir el dinero de todos en su construcción (con la idea de privatizarlas posteriormente)

3-Si algo es necesario y de utilidad pública se debe sostener mediante los impuestos y debe ser en beneficio de la mayoría. La forma de hacerlo es gestionando bien los recursos, y si esta gestión no es correcta, lo que hay que hacer es pedir responsabilidades y cambiar a los gestores, esto si que se debería copiar de la empresa privada, algo que nuestros políticos no tienen intención de hacer. Piensan que son las urnas las que les juzgan, pero no debería ser así. Si lo haces mal debes ser destituido inmediatamente.

4-Volvemos a lo de siempre. Privatizar el beneficio y socializar las perdidas. No es justo ni tampoco inteligente continuar con esta política de socializar las perdidas. Tarde o temprano tendrá consecuencias nefastas en el sistema. Si se siguen privatizando servicios públicos llegará un momento en el que la sociedad se sienta desposeída de bienes que son por naturaleza de dominio público y que ha construido con sus impuestos, es decir, con su dinero, y esto tarde o temprano producirá una explosión social con el objeto de recuperar lo que no puede ser de dominio privado. Por ejemplo, ¿Acaso piensa el gobierno que se puede privatizar el uso del agua indefinidamente?¿ y el suelo público? El sistema liberal económico no defiende esta idea tal y como la entienden nuestros gobernantes: convertir los bienes públicos y pagados por todos en la fuente de beneficio de unos pocos no es un sistema liberal, es uno feudal. Cuidado, esto es desvirtuar los ideales liberales que tanto defienden algunos y puede tener nefastas consecuencias.

5-Volviendo al tema de las autopistas, hay otras vías estimados gestores de OHL:

a-Depurar responsabilidades de los gestores que idearon estos ruinosos proyectos y que asuman las consecuencias, empezando por la destitución de su cargo como poco.

b-Auditar el coste de construcción y mantenimiento de estas obras públicas. A nivel informativo queremos saber cuánto costó su construcción y cuánto cuesta su mantenimiento. Es lo mínimo que exigimos los ciudadanos ya que son nuestros impuestos los que las han financiado.

c-Lo vendan como lo vendan ustedes, señores de OHL, estas obras o son públicas o privadas. Si son privadas (y sin entrar como se obtuvo el suelo que ocupan) ustedes deben asumir las pérdidas, así como no reparten los beneficios. Si son públicas, el estado asumirá el coste y si no puede, las venderá a una empresa privada o asumirá perdidas, eso sí, los gestores públicos deberán asumir sus responsabilidades como tales.

6-Pero lo que no puede ser, ni se entiende, ni se debe aceptar sin más, es su oportuna idea, propia más de un alumno de primero de empresariales o de un, como se diría en lenguaje popular, “geta”. Ustedes apostaron y perdieron, otras veces ganan y no reparten beneficios. No juegue con las palabras ni con las leyes. Los contratos de concesión han sido perjudiciales para su negocio y lo sentimos. Pero en la situación actual (y aunque las cosas estuvieran mejor) no es aceptable su solución, es más, es ofensiva y muestra una forma de entender el mundo que empieza a resultar a la mayoría de los ciudadanos, sencillamente inaceptable.

A nadie le gustan las políticas extremas, ni de un lado, ni de otro. ¿Por qué ustedes están acercándose tanto a uno de los extremos?. Luego se sorprenden de que empiecen a oírse voces en el lado totalmente contario. Hagan un ejercicio de humildad y piensen en sus errores y de verdad, créanme, no tienen la verdad absoluta ni su forma de entender la economía y el mundo es la única vía. Es una pena que eso no se lo enseñasen en las escuelas de negocio a las que fueron.

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Paraxo Garcia
Arquitecto
Soy arquitecto y urbanista. Me encanta escribir sobre temas relacionados con la arquitectura, la ciudad y las cosas de la vida cotidiana

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