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Ventajas de un cerramiento de paneles de chapa. Un ejemplo práctico

Paraxo Garcia Arquitecto
May 22, 2013
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Ventajas de un cerramiento de paneles de chapa. Un ejemplo práctico. Un diseño de estrategia bioclimática de fachadas

Ventajas de un cerramiento  de paneles de chapa. Un ejemplo práctico. Ya hemos comentado en otras ocasiones las características de los paneles de chapa para cerramientos y fachadas. A modo de resumen podemos decir que los paneles de chapa son muy fáciles de instalar, limpios y rápidos, requieren un sencillo mantenimiento y puede ser sustituidos fácilmente por otros paneles en caso de roturas. A todo esto hay que sumar la facilidad con la que son maleables, es decir, pueden adoptar distintas formas en función a las características del proyecto y del diseño.


Ventajas de un cerramiento  de paneles de chapa. Un ejemplo práctico. Un diseño de estrategia bioclimática de fachadas

Pero hay una característica de los materiales férricos que vamos a  aprovechar en este ejemplo de diseño de  cerramiento con  panel de chapa metálica, se trata de la alta conductividad térmica de los metales.

La alta conductividad térmica de los paneles de chapa significa que permiten transmitir el calor muy fácilmente, o traducido en otras palabras, la chapa y los materiales férricos son muy malos aislantes térmicos, por otro lado, son materiales fríos, lo que se traduce en que trasmiten el calor muy rápidamente. En definitiva, y como muchos habremos comprobado, una chapa sometida a la radiación solar se calentará muy rápido alcanzando altas temperaturas. Sólo hay que quedarse en el interior de un coche en los meses de verano para darse cuenta de este hecho.

La conductividad térmica de los materiales férricos oscila entre 58w/m°C del acero y 385 w/m°C del cobre, valores muy altos si los comparamos con otros materiales como la madera, que puede tener una conductividad térmica de 0,10W/m°C. Esta característica física hace que los metales se empleen sobre todo en cerramientos de naves industriales o en edificios que no necesitan un aislamiento térmico elevado. Aún así, muchas empresas ofertan paneles sándwich con un aislamiento térmico interior y un acabado exterior de chapas metálicas, de tal manera que puedan garantizar la resistencia térmica global de los cerramientos.

Nosotros en este ejemplo vamos a proponerte la posibilidad de utilizar un cerramiento de paneles de chapa, incluso nos atrevemos a proponer el cobre, y vamos a diseñar una fachada que funcione perfectamente como cerramiento aislante y a la vez podamos aprovechar las cualidades de los metales para climatizar el interior del edificio de manera sostenible, es lo que denominamos estrategias bioclimáticas de diseño pasivas.

Ventajas de un cerramiento  de paneles de chapa. Un ejemplo práctico. Un diseño de estrategia bioclimática de fachadas

Lo que proponemos es tan sencillo como utilizar un cerramiento compuesto por una capa de material con gran inercia térmica, por ejemplo, un muro de ladrillo macizo de medio pie, al que por el exterior adosaremos un material aislante térmico de espesor aproximado de 6 cm y con una conductividad térmica de aproximadamente 0,03w/m°C, dejaremos posteriormente una cámara de aire de 10 cm y colocaremos con la ayuda de anclajes de perfilería un cerramiento de chapa metálica. ¿Qué conseguimos con este diseño?

Lo que estamos persiguiendo es conseguir aprovechar el aire caliente que se generará en la cámara de aire para introducirlo dentro de la casa. Para ello permitiremos la entrada del aire exterior  por el inferior del cerramiento y procuraremos que dicho aire  penetre  por la parte superior en la vivienda gracias a unas rejillas o toberas.

La chapa al tener una muy alta conductividad térmica se calentará y el aire que tenemos entre la capa exterior y el aislamiento  podremos aprovecharlo para calentar el interior del edificio. Esta estrategia nos será muy útil en los días de invierno soleados. Como alternativa de diseño, y dependiendo de la latitud y la zona geográfica el aislamiento térmico podrá ir al exterior del muro o al interior del muro, esto dependerá de la inercia térmica y de otras posibles variables de diseño.

En conclusión, el diseño de las fachadas y de los edificios dependerá no sólo de los materiales que empleemos, sino también de la situación geográfica del edificio y del uso que le queramos dar, pero sin duda alguna nuestro reto residirá en el uso más eficiente de las cualidades de cada material.

®redactado por arquitectos paraxo

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Paraxo Garcia
Arquitecto
Soy arquitecto y urbanista. Me encanta escribir sobre temas relacionados con la arquitectura, la ciudad y las cosas de la vida cotidiana

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