¿Comprar un mueble de Ikea o comprarlo en otro sitio?

¿Comprar un mueble de Ikea o comprarlo en otro sitio? Seguro que todos los que estáis leyendo este artículo habéis comprado alguna vez una mueble en Ikea por diferentes razones: comodidad, economía o simplemente porque el diseño de los muebles os gusta.

El otro día me detuve ante una vieja cómoda que lleva conmigo muchísimos años y me plantee que diferencias había entre ese viejo mueble y otro mucho más nuevo que en su día adquirí en Ikea, no me refiero sólo a cuestiones como el precio o el diseño, sino a cosas más sutiles como la calidad, el tipo de madera, la duración del mueble, el mantenimiento, etc…

Papel en mano comencé a analizar uno y otro mueble para entender por qué hoy muchos acudimos directamente a Ikea a comprar sin detenernos a estudiar si es el mejor sitio para adquirir un mueble.

Partimos de la base de que evidentemente comprar en Ikea es lo mismo que hacerlo en cualquier tienda, es decir, no se puede demonizar a Ikea por el simple hecho de ser una gran almacén, Ikea tienen un modelo de negocio, una línea de diseño y un estándar de calidad que no tiene porque ser ni mejor ni peor que una tienda cualquiera que podemos encontrar en nuestra ciudad.

Este fue mi análisis:


Voy a comparar una cómoda heredada de un antepasado con una cómoda, o mejor dicho, un mueble bajo comprado en Ikea hace 4 años.

La Vieja cómoda de mis antepasados Vs la nueva cómoda de Ikea.

Cosas a tener en cuenta a la hora de elegir entre un mueble de Ikea u otro comprado en otro sitio Cosas a tener en cuenta a la hora de elegir entre un mueble de Ikea u otro comprado en otro sitio

1-El precio. Desconozco el precio original del mueble que heredé, pero si conozco cuanto me costó restaurarlo (325€). Creo que el precio original si lo actualizásemos a la fecha actual, podría rondar los 400€. El mueble de Ikea costó 229€.

La diferencia de precio es de más del 90%, y eso es algo que desequilibra la balanza hacia el mueble de Ikea, sin embargo, hay otros factores que merecen un estudio aparte.

2-El material. Si nos fijamos en el material con el que se ha fabricado cada mueble veremos que hay mucha diferencia entre uno y otro. El material del mueble de Ikea es aglomerado chapado con melanina. Esto significa que no estamos ante madera maciza.

En contra, el viejo mueble de mis antepasados está fabricado con madera maciza de haya. Y esto ¿qué significa?

La diferencia en el material con el que está fabricado un mueble y otro afecta a temas como el comportamiento contra la humedad y el ataque de insectos como las termitas o la carcoma.

Así pues mi vieja cómoda ha tenido que ser tratada contra la carcoma ya que hubo un momento en el que esta decidió alimentarse de ella. Sin embargo, dudo mucho que el mueble de melanina que compré en Ikea tenga nunca este tipo de problema ya que la melanina hace casi imposible que los pequeños bichitos penetren en el alma de cada tablero.

Ahora bien, si por un lado no voy a tener problemas con la carcoma en mi mueble de Ikea si puedo tener algún problemilla con la humedad, ya que el aglomerado, en el caso de no estar protegido (tal y como sucede en las partes ocultas de los tableros del mueble de Ikea) no suele aguantar bien la humedad, y en pocos años empiezan a hincharse y pudrirse. Pero claro, se trata de conocer las desventajas y las fortalezas de cada tipo de mueble y lo que debemos saber es que si vamos a colocar un mueble en exterior y sometido a un gran nivel de humedad, no nos conviene utilizar madera aglomerada, y si lo hacemos, debemos saber protegerlo.

Así pues, la balanza comienza a desequilibrase con muchas variables. Ya no es tan sencillo decidirse entre un tipo de mueble u otro.

Pero la cosa se complica aún más.

3-El mantenimiento. En cuanto al mantenimiento, todo va a depender del uso.

La melanina resiste muy bien cualquier tipo de producto de limpieza, al igual que lo hace cualquier madera protegida. Eso si, siempre y cuando no maltratemos al mueble, y claro, a quién no se le cae algo encima del mueble, o simplemente lo raya sin querer.

Pues bien, el mueble de ikea con su protección de melanina, una vez rayado no hay nada que hacer. Sin embargo, el mueble de madera maciza, llega un momento en el que se puede decapar y volver a barnizar o proteger. Aunque claro, nos va a costar dinero, pero  no tanto como un mueble nuevo. Así pues al cabo de 10 años, nuestro bolsillo se vacía por igual, tanto comprando un mueble de Ikea cada cierto tiempo como restaurando nuestro robusto mueble de madera maciza.

4-El uso. En mi caso ambos muebles han sufrido tres mudanzas y en este punto el pobre mueble de ikea pierde por goleada.

Si, es cierto que se puede montar y desmontar fácilmente, pero al tercer montaje el mueble ya no es tan rígido como antes, eso sin contar con los inevitables “rayajos” en la superficie y “las perdidas” de ciertos tornillos.

En contra, el macizo pero pesado mueble de madera maciza continua como el primer día, duro e inmutable.

Y dicho todo esto, yo hoy he llegado a la conclusión que si tuviese que decidir entre un tipo de mueble u otro no lo haría por el precio (que a lo largo del tiempo se iguala), tampoco lo haría por el mantenimiento, porque todo dependerá del uso y de mi inquietud (me da lo mismo comprar un mueble cada 20 años que 1 de ikea cada 5 años) si quiero tener muebles en buen estado no me queda más remedio que gastar dinero, bien en su restauración o bien en su reposición.

Para decidir entre uno u otro, valoremos todas las variables, pensemos en la humedad que va a soportar, el uso que le vamos a dar, las veces que lo vamos a mover, el precio inicial, el diseño y tomemos una decisión sin condicionarnos por la primera impresión.

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